Roberta Mattelli

Quien no llora en La Bohème no tiene corazón

Rubén Amón (1969) periodista
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Roberta Mattelli. 2012. Caracterizada para La Bohéme. Foto: INTERPRETA.DOS.

MEZZOSOPRANO

Roberta Mattelli nace en Perugia (Italia), capital de la región de Umbria, donde se gradúa en canto en el Conservatorio Francesco Morlacchi como mezzosoprano, perfeccionándose posteriormente con maestros de la talla de Antonietta Stella, Carmen González y Carlo Bergonzi. Vencedora en el 10º Concorso Nazionale di Canto Mattia Battistini de Rieti y en el 6º Concorso Internazionale Iris Adami Corradetti de Padua, inicia su carrera artística actuando en diversos teatros italianos y, posteriormente, del resto de Europa, interpretando los roles de Maddalena en Rigoletto, Azucena en Il Trovatore, Flora en La Traviata y Amneris en Aida, de Giuseppe Verdi; Santuzza en Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni; Suzuki en Madama Butterfly de Giacomo Puccini; Orfeo en Orfeo ed Euridice de Christoph Willibald Gluck y Carmen en Carmen de Georges Bizet, entre otros papeles.

DIRECTORA DE ESCENA

Estudia dirección de vestuario y de moda en el Instituto de Arte Bernardino di Betto de Perugia y aprende dirección escénica junto a Riccardo Canessa, Lino Nocerino y Pier Francesco Maestrini.

Roberta Mattelli ha realizado la puesta en escena de numerosos títulos operísticos entre los que cabe destacar L´Elisir d´Amore de Gaetano Donizetti; La Flauta Mágica de Wolfgang A. Mozart; El Barbero de Sevilla de Gioachino Rossini; Carmen de Georges Bizet; Il Trovatore, Un Ballo in Maschera y Rigoletto, de Giuseppe Verdi; y Madama Butterfly y Tosca, de Giacomo Puccini, en distintos escenarios europeos, prodigándose especialmente en los últimos años en teatros franceses y españoles. Desde 2004 colabora asiduamente con la productora Opera 2001.

LA BOHÈME

El sábado 22 de octubre de 2016, tuvo lugar una representación de La Bohème en el Teatro Bretón de Logroño, en una producción de Opera 2001 bajo la dirección musical del maestro eslovaco Martin Mázik y con dirección escénica de Roberta Mattelli. En las notas del programa de mano la directora de escena italiana reflexionaba sobre La Bohème en los siguientes términos:

LA BOHÈME toca a fondo el corazón de todos porque no sólo es posible en el París del 1800 sino en cualquier época y lugar: la felicidad, el amor, las peleas, la fama, la convivencia diaria, el dolor y la muerte hacen que esta ópera, en cualquier situación triste, nostálgica y melancólica con momentos cómicos y caricaturescos, exprese la realidad del día a día y de todas las personas, llevando al publico a identificarse, a reír y a llorar con los protagonistas. Al fondo, la ciudad y su ambiente son dibujadas de forma magistral.

El estilo musical es fruto original y coherente de la reelaboración de varias influencias, del romanticismo alemán a Bizet, de la ópera lírica francesa a la novela de salón, e inconfundiblemente del intenso lirismo de la melodía y de la armonía moderna y refinada. Puccini ha logrado crear, a través de la música, personajes con caracteres bien distintos, con personalidades y pasiones propias: el poeta Rodolfo, el pintor Marcello, el filosofo Colline, el músico Schaunard, Mimi, Musetta tienen todos una precisa identidad psicológica que la partitura de Puccini ha resaltado, tocando en lo mas profundo de la cuerda del ánimo humano. He tenido la suerte de ocuparme de la dirección escénica de LA BOHÈME y puedo decir con sinceridad que ésta es una de las óperas donde existe la mayor posibilidad de crear situaciones verdaderamente muy actuales, llenas de sentimiento y de comprender a través de la partitura, incluso el chispear del fuego, la más intima expresión de varios personajes.

– Roberta Mattelli

Bibliografía: